Elegancia, Surf y Acantilados
¡Hola a tod@s, viajer@s! Hoy os traemos una propuesta de escapada que lo tiene absolutamente todo: el olor a salitre, la majestuosidad de la cornisa cantábrica y una gastronomía que os hará saltar las lágrimas. Si buscáis una ciudad elegante, una de las bahías más bonitas del mundo (reconocido internacionalmente,) y paisajes salvajes que os dejarán sin aliento, Santander y sus alrededores son vuestro próximo destino.
Preparad la mochila, que nos vamos al norte.
DÍA 1: Santander, la "Novia del Mar"
Empezamos nuestra ruta en el corazón de la capital cántabra. Santander es una ciudad señorial, limpia y volcada completamente hacia el mar.
Mañana: Arte, jardines y un Palacio Real
Nuestro punto de partida son los Jardines de Pereda, el pulmón verde del centro donde el pasado y el futuro de la ciudad se dan la mano. Aquí destaca el imponente Centro Botín, un edificio vanguardista diseñado por Renzo Piano que parece flotar sobre el agua. Os recomendamos subir a su terraza (el acceso a las pasarelas es gratuito) para tener la primera panorámica de la bahía.
Desde allí, iniciamos un paseo obligatorio por el Paseo de Pereda, contemplando los palacetes del siglo XIX, hasta llegar a la joya de la corona: la Península de la Magdalena.
Consejo viajero: La entrada a la península es gratuita y se recorre a pie. Dentro os espera un parque enorme repleto de pinos, un mini-zoo marino al aire libre donde podréis ver focas, leones marinos y pingüinos, y las réplicas de los galeones del navegante Vital Alsar. En lo alto corona el famoso Palacio de la Magdalena, antigua residencia de verano de los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia. ¡Las fotos desde aquí son de postal!
Tarde: El Sardinero y aroma a salitre
Después de empaparos de historia, toca caminar hacia la zona de El Sardinero. Sus dos extensas playas de arena dorada están unidas por los Jardines de Piquío, el mirador perfecto para ver romper las olas. El paseo marítimo os transportará a la Belle Époque con el Gran Casino presidiendo la plaza. Si os queda energía, extended la caminata hasta el Faro de Cabo Mayor, donde el mar Cantábrico empieza a mostrar su faceta más salvaje.
Dónde comer y qué probar en Santander
A la hora del tapeo, Santander es un paraíso. La regla de oro de la ciudad es sagrada: no os podéis ir sin probar las rabas (calamares fritos, pero a un nivel superior).
Zonas top: Dirigíos a los bares de la zona de Puerto Chico, la animada calle Peña Herbosa o la calle Tetuán.
Otras delicias: Pedid unos quesucos de Liébana, anchoas de Santoña y, para el postre, un trozo de quesada pasiega.
DÍA 2: Santillana del Mar y la magia de la Costa Quebrada
En nuestro segundo día dejamos atrás la ciudad para adentrarnos en la historia medieval y en una de las maravillas geológicas de España.
Mañana: Viaje al pasado en "la villa de las tres mentiras"
A tan solo 30 minutos en coche de Santander se esconde Santillana del Mar, conocida popularmente como "la villa de las tres mentiras" porque ni es santa, ni es llana, ni tiene mar.
Caminar por sus calles empedradas es como hacer un viaje en el tiempo al siglo XIV. Casas señoriales de piedra, balcones de madera repletos de flores y el aroma a leche fresca y bizcocho casero que sale de sus tiendas. No os perdáis la Colegiata de Santa Juliana, una joya del románico. (Nota: Si os apasiona la prehistoria, a un par de kilómetros está el Museo de Altamira y la réplica de su famosa cueva).
Tarde: El espectáculo salvaje de la Costa Quebrada
Por la tarde, preparaos para que la naturaleza os vuele la cabeza. Nos dirigimos a la Costa Quebrada, un tramo de litoral protegido que destaca por sus impresionantes formaciones geológicas, acantilados escarpados y los "urros" (islotes de roca que resisten el empuje del mar).
El punto estrella para terminar el viaje es la Playa de la Arnia. Cuando la marea baja, deja al descubierto una espectacular plataforma de abrasión que parece un paisaje de otro planeta.
Momento imperdible: Buscad un hueco en los acantilados que rodean La Arnia para ver el atardecer. Ver cómo el sol se esconde entre las rocas afiladas mientras el mar ruge con fuerza es una experiencia que se os quedará grabada en la retina para siempre.
Guía práctica: Cómo llegar y presupuesto aproximado
Para que organizar esta escapada os resulte súper fácil, os dejamos aquí los datos prácticos esenciales:
Cómo llegar: La opción más rápida y económica es el vuelo directo Barcelona ✈️ Santander (operado habitualmente por aerolíneas como Vueling o Ryanair). Si lo miráis con algo de tiempo, los billetes rondan los 40€ – 90€ ida y vuelta.
Alojamiento: Santander cuenta con opciones para todos los bolsillos:
Hostels y albergues modernos: Alrededor de 30€ la noche por persona.
Hoteles de 3 y 4 estrellas: Entre 80€ y 120€ la noche la habitación doble.
Presupuesto para comida: Unos 20€ – 30€ al día por persona son suficientes para tapear de maravilla.
¡Imprescindible! Reservad un almuerzo para comeros un buen Cocido Montañés (un guiso contundente a base de alubias blancas, berza y el "compango" de la matanza). ¡Ideal para reponer fuerzas!
Genial para pasar un fin de semana diferente.
ResponderEliminarGracias por comentar, nos alegramos de que te haya gustado la escapada.
EliminarA nosotros también nos lo parece! gracias por comentar!
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